Sobre la neutralidad

Aportación para el Foro universitario

La espacialidad no es neutra, además de los textos de los recursos, es espacio expositivo y los museos han sido pieza de análisis de diversas autoras. Blanca Arias pone de manifiesto que el museo es un cuerpo, habla de ablandar lo que ella llama el “Cubo blanco”, ensuciarlo, aplastarlo -y mucho más- apelando a su ternura (1). Me he acordado de esto al leer el capítulo “Contexto sociopolítico y artístico de la emergencia de la crítica institucional” del recurso de Intervenciones en el espacio público desde la crítica institucional, cito exactamente:

Ukeles llamaba la atención sobre los trabajos realizados habitualmente por mujeres en el ámbito privado, doméstico, trasladándolos al espacio público y situándolos al nivel de la contemplación estética. Al hacer esto conectaba la construcción neutral de la institución, sus espacios blancos e inmaculados, con las tareas de limpieza y mantenimiento. Es decir, hacía ver que la ideología de la autonomía del arte se sostiene(...)

Se habla aquí de espacios blancos e inmaculados, y me parece una imagen muy recurrente (Arias la toma también para intentar, posteriormente, ablandarla). Chantal Maillard También expone la percepción y la disposición del espacio expositivo (2) y lo hace comparándolo con un templo. Un templo predispone, no es neutro (incluso si su pulcredad y estructura así lo quiere aparentar). Las fieles al templo observan pausadamente cada obra incluso si ésta -en un travieso intento de sacarnos del hechizo- te incite a ello. Clémentine Deliss directamente expone (3) el origen colonial de muchos trabajos museísticos, rompiendo del todo el debate sobre la neutralidad de los espacios expositivos. ¿Cómo va a ser neutral algo que es, en sus entrañas, sus cimientos, apropiación y colonialismo? También habla de esto Laura Raicovich, que directamente dedica un capítulo entero al “problema de la neutralidad” en su libro Culture Strike and Museums in an age of protest. Empieza el capítulo hablando de cómo las contraposturas se politizan mientras que las “posturas” se neutralizan (lo cito directamente en inglés porque tengo la edición en inglés y no quiero pecar de poner traducciones libres): 

We tend to treat people on the fringe as ideologues and those in the center as neutral, as thought the decision not to own a car is polititcal and the decision to own one is not (...)

y por supuesto las posturas del diseño de espacios museísticos se rigen por las mismas posturas, haciendo que todas esas autoras escriban sobre acariciarlos, enternecerlos, romperlos, señalarlos, protestar (contra ellos). Con la intención de señalar que el arte no se erige sobre la neutralidad, si no sobre el contexto, sus violencias y sus amores.

(1) Blandito blandito, ¿qué le hacemos las feministas al arte? (2) Contra el arte y otras imposturas (3) El museo metabólico